La Era Dimash (oficial)

Esta página se dedica a difundir la música, arte y cultura de Dimash Qudaibergen, el objetivo es que el mundo entero disfrute y comparta , no sólo su música, sino también su ejemplo de vida, valores y su integridad como ser humano.

viernes, 28 de mayo de 2021

VOTOS CONYUGALES - Por Carlos Rivadeneira

 


Había un sentimiento que consolidaba el matrimonio de María y José: el desprecio mutuo.

¿Cuánto era el tiempo necesario para depravar el alma y en consecuencia transitar como un par de entes apáticos que se retroalimentan de cada vicio y de cada perfidia floreciente, incrementados por los que se conocen demasiado? O lo que es peor aún, ¿Hasta qué cumbres oscuras se eleva esa perversión que resulta tan dañina como certera cuando se produce entre dos que en alguna oportunidad se amaron?

Votos matrimoniales que se tuercen y desfiguran a sus esponsales en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad.

Y hasta que la muerte los separe…

 

………

 

1- María y José

 

_ MI-LA-SI-RE-DO-SI-DO

María recitaba con el mismo entusiasmo y afinación de quien deletrea el abecedario. El accidente la había dejado recluida en una silla además de llevarse gran parte de su lóbulo frontal como casi todo su extenso vocabulario, porque la sección cerebral encargada del habla (conocida como área de Broca) había sido dañada sin reparo posible.

A diferencia de José, siempre fue una mujer que supo estremecerse en los brazos del arte, con las caricias de la música ante todo. Acaso por ello esas notas musicales subsistieron protegidas en la región temporal de su cerebro para actuar como un rústico sistema de expresión oral, único medio para transmitir emociones como la alegría… o el temor.

 

_ MI-LA-SI-RE-DO-SI-DO

Las nubes reflejaban en su tenebrosa carga gris el espíritu de José mientras el chillido de la silla y la perorata de su esposa le machacaban una consonancia persistente y fastidiosa. Suponía que aquella cháchara repetitiva que María pronunciaba no era otra cosa que alguna melodía aprendida en sus clases de piano.

Y en parte era cierto pero no del todo.

Nunca le interesó la música ni nada que tuviera que ver con ello, era un hombre básico en emociones, que por haber vivido entre los bastidores de un mundo de dígitos, valores y finanzas había dedicado sus dones al exclusivo arte de realizar dinero en cantidades suficientes para vivir holgado en lo económico y sin la más mínima empatía por los pobres imbéciles que perdieran los sueños además de la riqueza al haber depositado todo en sus inescrupulosas manos.

Sonreía ante el recuerdo de un joven José: apuesto, insaciable y sagaz.

Belleza

Ambición

Astucia

El cóctel psicopático de los dioses.

 

_MI-LA-SI-RE-DO-SI-DO

Un hilillo de saliva se deslizaba al ritmo de aquel mantra por las comisuras de la boca de María; lenta y viscosa protesta de un cuerpo maltrecho e inactivo que desde una íntima manifestación reclamaba por algún giro inesperado, liberador.

El pecho le quemaba con el deseo de exteriorizar la libertad que debió reclamar muchos años atrás, cuando aún el accidente no era otra cosa que un boceto indefinido en la bitácora de su destino y la torpeza de su corazón ya no le indicaba hacer lo contrario a sus relegados sentimientos, tanto tiempo sometidos a una balanza encargada de equilibrar las insuficiencias amorosas con el bienestar material, manipulada por una entidad fría, marmórea y tan ciega e ineficaz como la Justicia.

El regocijo que le permitió evacuar el coágulo que obstruía las arterias de su matrimonio infeliz llegó con el trino de una voz, fue como si sangre fresca respondiese la solicitud de oxigeno a un asfixiado corazón.

Encontró que otras personas alrededor del mundo legitimaban el efecto catártico derivado de aquella voz. La gama de testimonios iban desde el simple y puro deleite del arte en su máxima expresión al progreso paliativo de enfermedades con diferentes intervalos de experiencias, intercaladas de acuerdo a cada caso pertinente. Del proceso a través de las obras de ese intérprete, crecieron las alas que María necesitara para remontar vuelo hacia su autonomía y mediante una de esas canciones, prolongaría su ascenso hacia las alturas idílicas mientras que la vida vertiera con su cuenco el óleo dorado que destila del ensueño sobre el soplo de la memoria emotiva.   

 

_MI-LA-SI-RE-DO-SI-DO

José tomó de uno de sus bolsillos un paquete de pastillas de menta y se llevó una a la boca, estos dulces lo acompañaban desde que decidiera abandonar el hábito del cigarrillo por convicción propia y a fuerza de una voluntad admirable. Algún apoyo terapéutico podía intentar ayudarle a renunciar al vicio pero no a desistir de las malas costumbres.

Para ello se necesitaban cojones. Y para no conmoverse con el panorama ante sus ojos también.               

El paisaje exhibía una arquitectura natural digna de otro planeta, los colores que ostentaban las irregulares elevaciones variaban del azul a tonos grisáceos y rojizas extensiones que fundían sus tonos en depresiones anaranjadas y pendientes ocres que dependían de una caprichosa aparición solar. Tras fruncir su nariz, porque el aire debía haberse perfumado con notas de azufre para darles la bienvenida, se volteó para ver tanto a su esposa como a su vehículo y no le sorprendió hallar a ambos en una misma posición. No obstante su automóvil, a diferencia de su entumecida mujer, danzaba como un espejismo en la distancia. Estaban en un sitio vedado para casi todo tipo de turistas pero sus influencias le permitieron un acceso de privilegio. Un momentáneo resplandor en el cielo le llamó la atención y observó como los nubarrones que les escoltaron durante su travesía fluctuaban en un floreo misterioso de contraposiciones; porque si el arquitecto de aquel paraje untó sus manos con una complejidad de colores y relieves para luego frotarlas en la tierra, lo mismo emulaba el sol en una bóveda que intentaba plagiar el caos de belleza reinante a sus pies.

José pensó que paradójicamente en ese simulacro alfarero de la creación, tendría fin la vida de su mujer.

 

2- Keh’Did y Nak’Tly

 

Desde un tapete de constelaciones que le brindaban sosiego, Garuda escudriñaba el coliseo de bóvedas formadas con diminutos cristales de hielo, gradas de consistencia gaseosa y columnas de suspendidas gotas de agua. Atento a los incidentes que estaban por suceder desplegaba unas opulentas alas que amenazaban ocultar al sol. Las huestes espirituales que conformaban el tribunal elegido estaban al tanto que el dios de las aves se mantendría al margen en esta tragedia como en tantas otras oportunidades y no habría impedimento para que el grupo de insurrectos sufriera un castigo acorde a la transgresión infame de sus actos.

Se amaban con locura, y morirían por ello.


Entre el clan de los Cygnus, sobresalía el guerrero Keh’Did. Símbolos entrelazados aun más pálidos que su piel le enmarcaban el rostro y se prolongaban en los laterales de su cabello. Detrás de él, la comitiva de condenados bailaba la danza ritual de los exhaustos envueltos en túnicas carmesí que contrastaban con el níveo matiz de sus cuerpos alados y en sus delicadas plumas se realzaba el rocío que sus movimientos levantaban del lago enclavado en el centro de aquel traslúcido anfiteatro.

Próximo a su ser, Keh’Did sentía la suave ondulación de su razón de existir: Nak’Tly.

 

Una cascada de rizos color avellana se despeñaba desde su cabeza en caída libre mas allá de su esbelto cuello y de la curva de sus pechos en un celoso intento de contener la hermosura de sus rasgos. Nak’Tly levitó hacia Keh’Did, necesitaba una caricia de su amado para nutrirse del contacto con su piel, para oír el palpitar de su corazón. Quizá por una última vez.

Al abrigo de los brazos de Keh’Did, sus ojos azules presenciaron la aparición de figuras oscuras y feroces que se materializaban en el aire como un presagio de la inminencia de su desdicha, que una vez erguidos en su monstruosa apariencia esperaban entre resoplidos el permiso del tribunal para iniciar el hostigamiento.

El joven Cygnus aproximó su rostro a Nak’Tly y le dijo:

_Mírame a los ojos, estoy atado a ti y sin tu amor nada me es necesario, no concibo una soledad tan penosa como la que podría sufrir con la ausencia de tu calor. Como bien sabes, los Cygnus no pueden vivir separados, hare todo lo posible para mantenerte con vida aun a expensas de la mía – se tomó un momento para secarle las lágrimas con ternura – pero si no logro mi cometido dejaremos este plano uno en brazos del otro, porque nuestro amor no acabará.

A Nak’Tly le llegó una imagen distorsionada de Keh’Did, sus ojos empañados luchaban por atesorar la mejor versión de su fisonomía

_ Eres el alma de mis fantasías - le respondió ella – me tortura el corazón la sola idea de extrañarte, por favor, entrégate. Prolonga tu vida y desiste de esta insurrección, recuérdame en tus sueños e imagina que me tomas a mí y no a otra, cobíjame con tu amor y apresúrate para abandonarme a mi destino.

El negó con firmeza y sus instintos le permitieron resguardarla con velocidad en el momento que una cercana explosión seccionaba las alas de un miembro de su séquito.

 

Las descargas que fracturaban este ciclo privado del espacio y el tiempo encontraron un receptáculo varias dimensiones por debajo de aquel campo de batalla incorpóreo. Una tierra provista de formas y colores ambiguos en el mundo de los mortales funcionaría como vertedero de la sangre inocente derramada.

Un pavoroso temblor anticipó la resonancia de las trompetas celestiales y como un principiante atemorizado frente a una tarea desconocida, José aprendió a conmoverse con el sonido de una melodía.

 

3- Principio y Fin

 

El primer rayo impactó a una distancia alarmante.

La sorpresa que produjo en José dibujó en su rostro la misma expresión que tendría si un extraño le hubiese palmeado el trasero, no estaba acostumbrado a que lo tomaran desprevenido a ningún nivel jerárquico y sin importar que la procedencia de la humillación fuese de este mundo o no. Sonidos que no podía especificar pero que sugerían algún tipo de contienda vibraban desde un punto indefinido en el cielo.

Una segunda sacudida levantó piedras y arena que lo golpearon en la cara y retrocedió tambaleante hacia una dirección incierta para que su cuerpo fuese acogido por un nuevo sobresalto; una embestida como un tren fuera de control le pegó en el pecho y momentáneamente le concedió uno de sus escasos sueños: la habilidad de volar.

 

(Keh’Did estrujó el cuello de la bestia y ambos cayeron en medio de una prensa mortal que iniciaba su transgresión a otro estado de la materia, a otro campo de batalla. Con sus enérgicas alas planeó sobre un terreno árido y antes de impactar en el suelo le pareció ver a una dama en un carruaje monoplaza, decidido a evitarla modificó su curso y en esa alteración de rumbo un hombre de cabellos blancos fue víctima de su aterrizaje accidentado.

En el roce con ese humano se produjo un intercambio espontáneo, indefinible,  para que las cargas que apresuraban el amor y el odio en sus corazones encontrasen un equilibrio que los vinculara en los límites donde el terror oscila su péndulo entre la vida y la muerte.

Una alianza no implícita, una confusa parodia de la luz y la oscuridad hundida en una anarquía de improbabilidades, floreció en dos hombres igual de ardientes pero con pecados tan enemistados como el bien y el mal.)

 

Desde un punto de vista objetivo y metódico José había planificado sus vacaciones con lujo de detalles incluido el asesinato de su mujer, aunque en su itinerario no figuraba el choque de fuerzas desconocidas que pudiera costarle la vida.

Como tampoco contaba con una transferencia en sus sentimientos.

Con el torso adolorido, preso de la confusión quiso acercarse a María para corroborar su estado de salud, pero lo que ocurría varios pasos detrás de ella le congeló la sangre. Eso no era posible.

Un espécimen alto y bello como un semidiós, acaso dos metros por encima de una estatura estándar, le arrancaba la cabeza a una bestia negra de dimensiones aún mayores

_“¿Qué demonios está ocurriendo?...” –murmuró algo que se suponía solo escucharía él. Pero no fue así.

Keh’Did reconoció la palabra oscura y tras una corta carrera desplegó sus alas hacia José, pasó a vuelo rasante sobre su cabeza y se alejó en ayuda de otros congéneres.

José siguió con la vista las maniobras que Keh’Did ejecutaba, del cielo descendían columnas de fuego que con precisión quirúrgica trazaban figuras en la superficie y lo perseguían como cuando un niño cruel acecha a una hormiga con el ardor del sol a través de una lupa. El corazón de José saltaba encabritado y resuelto corrió hacia María, huirían de ese lugar, ya no importaba la enfermiza razón por la que había elegido aquel sitio, haría todo lo posible para mantenerla con vida aun a expensas de la suya.

 

(Los cañones descargaban impulsos escarlatas sobre el terreno y su cosecha era exitosa porque hendían la tierra y sembraban la muerte, el intento de resistencia de los Cygnus distaba de resultar alentador y Nak’Tly lo supo al ver que los cuerpos de varios sometidos adornaban con su descomposición esa colorida necrópolis. De repente la tomaron de su mano para llevarla en una carrera desesperada y reconoció a Keh’Did marchar a su lado, las fuerzas del guerrero mermaban y prefería reservar la energía de sus alas.)

 

El rigor de la batalla parecía desvanecerse junto a las explosiones que se derramaban como una lluvia rubí en derredor de José, el desenlace de la matanza de la cual fue testigo lo encontró derrumbado y con heridas que de a poco lo aproximaban a la muerte, una hemorragia interna le hizo expeler un chorro sanguinolento que le corrió por la camisa, y allí cayó en cuenta de que entre sus brazos sostenía el cuerpo sin vida de María.

La lividez de su rostro, la opacidad de sus ojos, el silencio de sus labios, la frialdad de su cuerpo y un corazón inanimado fueron la herencia que ella le confió en su regazo.

Le dejó todo.

Le fue fiel hasta el final. 

Recién entonces lloró tristemente porque sus asesinas intenciones se habían cumplido. Y también lloró para que su alma miserable recibiera una tardía redención: dejar ese plano, uno en brazos del otro.

El último beso que colocó en los labios de su mujer le supo tan dulce como el primero y al calor de una luz incandescente, un rayo feroz los barrió para siempre.

 

(Keh’Did luchaba por contener el llanto. Inclinado en la tierra sostenía a Nak’Tly que le miraba con una mirada asustada y vacía, con manos temblorosas recorría el rostro de su amado para moldearlo como el último de sus recuerdos. Un brillo le renovó el fatigado semblante y se iluminó con una efímera y desconocida expresión que desconcertó a Keh’Did. Ella le pidió que se acercara y el obedeció, lo miró con una expresión entre tierna y agradecida y le dijo con una extraña voz de armonía híbrida:

_ Keh’Did, ahora somos felices gracias a ti – y acercándose aun mas agregó - MI-LA-SI-RE-DO-SI-DO.

Lo besó con cariño, un halo radiante como el sol abandonó su cuerpo con el último aliento y murió en sus brazos.

 

Los Arcanos del tribunal se miraron estupefactos y alguien pregunto:

_ ¿¿Eso es óleo dorado?? - y atemorizado añadió - ¿maestro? ¿Qué signific…?

Nunca llego a completar la frase.

En ese momento Keh’Did liberaba un poder definitivo y devastador:

El Canto del Cisne.

 

 

Epílogo

 

La destrucción fue absoluta en la tierra y en el cielo.

El tribunal inquisidor, sus acólitos adulones y las criaturas oscuras fueron sacrificados a base del peor castigo: el destierro de la creación, la inexistencia incondicional.

Garuda, que era un dios de palabra, no había intervenido en un castigo que consideraba deplorable, pero esto no le impedía juguetear con los eventos adyacentes como la transmigración de los anhelos catastróficos que nacen en el corazón de humanos y seres sobrenaturales y desatan tempestades que no se ciñen a las leyes universales. En cuanto al tribunal y sus pérfidos integrantes habían recibido lo que merecían.

No hay nada que Garuda deteste más que las serpientes.

 

Desde la superficie de la Tierra, las energías inmateriales de Keh’Did y Nak’Tly volaban hacia otros lugares fusionados a dos almas deseosas de una segunda oportunidad.

Porque como bien se sabe, los Cygnus no pueden vivir separados.

 

 

Fin

. . . . . . . . .

 

En la provincia española de Huelva, Andalucía, se encuentra un lugar cargado de historia, misterio y belleza: las Minas de Riotinto. Su fantástico paisaje sugiere una semejanza con las imágenes que conocemos de las superficies tanto marciana como lunar y le confiere una extraordinaria fachada extraterrestre. Allí se grabó el video de la canción “Love of Tired Swans” (El Amor de los Cisnes Cansados) de Dimash.

 

A esa canción, por ser una de mis tres preferidas de Dimash, dedico este relato.

 

Algunas cuestiones a tener en cuenta:

·        La seguidilla de notas musicales que pronunciaba María corresponden a los primeros compases del estribillo de la canción.

·        El diálogo entre Keh’Did y Nak’Tly es una versión libre de la letra de la misma obra, adaptada obviamente a mis intenciones literarias.

·        El nombre de estos dos personajes surgen de la extracción de letras incluidas en un par de nombres que quizás les resulten conocidos: Dinmukhamed y Kanatuly...

Otras referencias las dejo a su libre albedrío con el propósito de no limitar vuestra imaginación.

 

Un especial agradecimiento para dos grandes amigos: a Martín Aguirre (¡Martincho!), exquisito compositor que con su amplia sabiduría me ilumina en cuanto a técnicas y comprensión musical; y a Juan Althabe (¡Juancho!), doctor especializado en traumatología que es mi asesor en el terreno de la anatomía, patologías, etc.

 

Este es el anteúltimo relato de “historias imaginarias” centradas en la figura de Dimash, gracias por su lectura, perdón por la extensión del mismo y los esperamos en la próxima columna.

¡Saludos Dears!  

domingo, 11 de abril de 2021

LA TRAVESÍA DE UN CORAZÓN AGRADECIDO - por Carlos Rivadeneira. - Traducción: Carmen Sandoval y Daniela Aburto


La Travesía de un Corazón Agradecido

Un día este corazón agradecido preparó maletas
para iniciar un largo viaje y así conocer a otros
de su misma familia y de un idéntico sentimiento. 

Un fantástico cisne se ofreció a llevarle con sus alas doradas
por aire y por mar en un trayecto rico en maravillas,
en aromas, en sonidos, en paisajes y en tradiciones.

Y en cada sitio lo recogió otro corazón
igual de enamorado, con una exacta ilusión
de equivalente esperanza y ternura. 
En cada lugar lo despidieron entre abrazos y besos,
le confiaron su amor para que también viajara con él
y lo impulsaron con la magia de cada país que visitaba.

Desde Argentina el Tango y su poesía lo elevaron.
Tras los Andes, en Chile la Cueca y su ritmo lo animaron a seguir,
en Perú lo aguardaba la Marinera y lo hizo danzar con el viento.

La Salsa en Colombia le contagió de alegría para que avanzara hasta México con los Mariachis y sus Rancheras le endulzaron el alma. 
El Mambo y la Rumba en Cuba le dieron sabor a su itinerario y en EE. UU. el Blues y el Jazz lo llenaron de sensibles historias. 

En Brasil el ritmo alegre del Samba le cosquilleó en el cuerpo y al transformarse en Bossa nova lo despidió con aire seductivo. La vibración de violín del Goje, la percusión del Udu y el Dundun lo trasladaron en sus brazos sobre Nigeria.

Lo embelesó en Australia la fortaleza aborigen del Didjeridoo , en China el Dios Han Xiangzi le adornó su camino con una armonía que avivaba flores y plantas. Euterpe La musa que preside la música, lo acarició en los cielos de Grecia.  Apolo, como deidad romana de la música, le acompañó con su Lira en el firmamento de Italia yen España le convidaron Paella, Tortilla de Patatas y Jamón Serrano para que recuperara energías. 

En Alemania lo sorprendió el Baile Tirolés y junto al cisne deleitaron a las olas del Río Rhin. El Trébol Rojo de Dinamarca coloreó ante sus ojos un tapiz de hermosas flores. En sus cuerdas la Balalaika le interpretó emotivas melodías folklóricas de Rusia y le dio un último empujón para que en Kazajstán el Dombra también lo agasajara con bellos sonidos autóctonos. 

Y al final del recorrido 
lo recibieron unas manos delicadas 
que lo sostuvo frente a su rostro, 
y entonces el corazón reconoció aquella sonrisa radiante.

Lágrimas de felicidad le empañaron sus ojitos
porque este corazón no era uno cualquiera
sino que había nacido del amor 
entre un artista y su público.
Y tan agradecido estaba de existir
que había recorrido el mundo entero
 para regresar a su creador.

  



The journey of a grateful heart 

One day this grateful heart packed suitcases
to start a long journey and thus meet others
of the same family and of an identical feeling. 

A fantastic swan offered to carry him on its golden wings. 
by air and by sea on a journey rich in wonders,
in aromas, in sounds, in landscapes and in traditions. 

And in each place another heart
picked him up just as in love, with identical illusion
of equivalent hope and tenderness. 
In each place they waved him goodbye between hugs and kisses.
They entrusted him their love so that it would also travel with him and they propelled him with the magic of each country he visited.

From Argentina, Tango and its poetry raised him. Behind the Andes in Chile, the Cueca and its rhythm encouraged him to continue. In Peru the Marinera was waiting for him and made him dance with the wind.

Cumbia in Colombia infected him with joy to go forward. In Mexico the Mariachis with their Rancheras sweetened his soul. 
Mambo and Rumba in Cuba gave flavor to his itinerary. In USA, Blues and Jazz filled him with sensitive stories.

In Brazil, the joyful rhythm of Samba tickled his body and, when turning into Bossa Nova, he was told goodbye with a seductive air. The vibration of the Goje's violin, the percussion of the Udu and the Dundun carried him in their arms over Nigeria. 

In China, the God Hiangzi decorated its path with a harmony that enlivened flowers and plants. The aboriginal fortress of the Didjeridoo enthralled him in Australia. Euterpe, the muse who presides over music, caressed him in the skies of Greece. Apollo, as Roman deity of music, accompanied him with his Lyre in the firmament of Italy. In Spain he was invited with Paella, Potato Omelette and Serrano Ham to recharge batteries.

In Germany he was surprised by the Tyrolean Dance and together with the swan they delighted the waves of the River Rhine. The Red Clover of Denmark colored a tapestry of beautiful flowers before his eyes. On its strings the Balalaika played emotional Russian folk melodies and gave him a final push so that in Kazakhstan the Dombra would also entertain him with beautiful native sounds.

And at the end of the journey, 
he was received by delicate hands
that held him in front of his face.
And then the heart recognized that radiant smile. 

Tears of happiness clouded his eyes. 
Because this heart was not just any heart. 
This one was born from the love 
between an artist and his audience, 
and he was so grateful to exist
 that he had traveled the whole world
to return to the one who had given birth to him.

jueves, 11 de marzo de 2021

ENSEÑANZAS - Por Carlos Rivadeneira



Del registro de lo que podría ser considerada una de las últimas entrevistas a Dimash el año pasado, nació en una de mis compañeras de la Era (me refiero puntualmente a Carmen Sandoval) un interesante planteo.

En base a ello se me ocurrieron una serie de reflexiones que intentaré trasladar a ustedes a continuación. Y digo que aquella se trataría de una “probable” entrevista porque tiene más atributos de plática casual que de estricto reportaje.

Como una charla entre amigos.

En el video puede verse a Dimash con una absoluta predisposición para responder toda clase de interrogantes por parte de un grupo de niños; de hecho es él quien anima asiduamente a los pequeños de esa audiencia a no quedarse con dudas y realizarle las preguntas que considerasen necesarias.

Pongámonos en contexto.

 

La Aldea S.O.S.

El 25 de noviembre de 2020 la aldea S.O.S. destinada en Astaná recibe la visita de Dimash. Que esta aldea fuese bautizada con ese nombre es solo una mera coincidencia. Su historia es mucho más antigua que la canción que popularizara al astro kazajo. De hecho su fundación se remonta al año 1949 en la ciudad de Imst, Austria, (con posterioridad a la finalización de la segunda guerra mundial) y fue un proyecto hecho realidad por el austriaco Hermann Gmeiner. La intención original de  “La Aldea S.O.S.” era la de auxiliar, proteger y contener a los niños huérfanos que habían sido producto de aquella contienda bélica. Ese propósito amplió sus ansias y hoy en día se ve representado con filiales por todo el mundo incluida Latinoamérica, que no solo brinda protección a niños desamparados sino que también se preocupa por la recuperación de familias en situación de inestabilidad y además apoya a los jóvenes en sus respectivas ilusiones y metas.

Con esta premisa e independientemente de la realidad de cada niño presente en aquella oportunidad, ese sería el calibre de los estudiantes residentes que Dimash encontraría reunidos y expectantes frente a su persona.

Entonces, pasemos a la acción.

 

Dimash en Estado Natural

Voy a intentar desglosar los que considero los puntos de máximo valor de aquella exposición pero previamente les haré una aclaración: quien escribe no tiene absolutamente ninguna duda de que se trata de la “entrevista” más sincera, desestructurada y explícita de todas en las que se ha visto relacionado Dimash.

 ·       Cien por ciento Dimash:

Muchos dirán que Dimash siempre se expresa con honestidad, transparencia y enarbolando cada uno de los valores por los que es conocido y apreciado dentro y fuera de la comunidad Dear. Y créanme que coincido con todos ellos. Pero en esa ocasión hubo un factor categórico.

Sus interlocutores.

Se sabe del amor, la preocupación y el espíritu de exaltación que siente por la niñez. Él sabía que tenía frente a si un público que combinaba la avidez de conocimiento y la inocencia propia de la infancia; atributos que en su totalidad lograron que Dimash se distendiera y luciera muy relajado, fresco y cómodo. Tanto así que los alentaba en repetidas ocasiones para que nadie se quedara con ninguna consulta pendiente. Fue un ida y vuelta novedoso porque  tenía la posibilidad de expresarse francamente ante una audiencia que desde su simplicidad le planteaba interrogantes que no repetían los tópicos convencionales de cada entrevista realizada con anterioridad.

Y esto se agradece enormemente.

Porque Dimash despejó con sus respuestas varios mitos circundantes a su persona y dejó bien en claro que en definitiva él es ni más ni menos que… un hombre.

 ·       Dimash entre el cielo y la tierra

Todo dispuesto. Dimash micrófono en mano y sentado frente a un público infantil que tímidamente empieza a animarse a realizarle algunas preguntas:

 1) En cierto momento se refiere (la pregunta no esta incluida en el video) a como aun en medio de las dificultades que pudieran surgir en un concierto -de salud inclusive- logra sentirse feliz de actuar frente a sus espectadores y reflexiona que si bien ese tipo de situaciones lo fortalecen, pues en su naturaleza humana está ligado a la superación y como tal su próximo concierto debería ser mejor que el anterior, también expresa que este tipo de pensamientos le resultan agotadores y que no encuentra razones para alardear sobre sus presentaciones.

Aquí no solo prevalece su humildad como de costumbre sino que además expone una crítica a la auto exigencia humana. Consiente como es de la disciplina que le ha llevado al lugar que ocupa advierte sobre una inclinación que no debiera exceder los terrenos de su propia intuición.  

El talento fluye de su ser, disfrutemos esta condición sin petitorios excesivos.

Y permitamos que las exigencias queden a su juicio, en la manera y en los tiempos que él considere oportunos.

 2) “¿Cómo vas con el idioma chino?”

Nada. Claramente responde que solo recuerda: Ni hao (hola), Xiéxié (gracias), Jackie Chan, Bruce Lee y “DIMAXÌ”

“¿Sabes francés? ¿Has actuado en Francia?”

No sabe francés. Interpreta exclusivamente S.O.S. en ese idioma y en una oportunidad actuó en Francia.

“¿¡Porque está escrito en Internet!?”

“Bueno, hay muchas cosas escritas en Internet...” responde Dimash...

Cuestiones que él clarifica con una sinceridad absoluta e inapelable. De primera mano. Y en sus propias palabras.

Cuando una persona tiene por norma conducir sus actos asociados a la transparencia no puede encontrar una situación mas favorable para pronunciarse que un entorno de iguales características. Por esa razón afirmo que él se sentía tan a gusto ¡se podía apreciar en su semblante!

Ante un medio artístico que intenta imponer una sobre exposición que poco tiene que ver con las dimensiones reales de cada interprete, Dimash mediante su humanidad erguida en tierra firme funciona como un manantial en el desierto, alejado de los espejismos que pudieran generar expectativas desmedidas ya sea tanto para quienes lo admiran como para quienes no.   

Continúa el diálogo y habla sobre la evolución de su personalidad: el destello inicial de la “popularidad” y el peligro que todo humano debe evitar, trátese de un cantante o no, para no contraer “la fiebre del estrellato” (delirios de grandeza) y sus nefastas consecuencias. Es muy específico y cuidadoso en esta referencia.

Con cada manifiesto que les ofrece a los pequeños, podría decirse a través de un simple análisis que Dimash en su tesitura tiene aptitudes de un excelente maestro o que a futuro tendría las condiciones necesarias para ser un gran padre, impresiones que estuvieran justificadas y con amplios fundamentos.

Sin embargo prefiero ahondar en una materia que se decanta de un conjunto de reflexiones que él esboza y que considero necesarias para el presente de la comunidad.

Cuando un niño le pregunta por el nombre de su clan, Dimash sonríe y prefiere definir a ese grupo social con el modelo de un círculo de amigos…

 

 Amistad Sin Fronteras

La energía que se agita en prácticamente toda la charla que prosigue es la de la amistad. Habla de sus ancestros, de su familia, de sus amigos y colaboradores, de su pueblo y encomienda a los niños que lo escuchan una constante persecución de sus sueños.

Y cada idea la transmite en un espíritu fraternal y exaltando el valor de los verdaderos amigos.

Como de costumbre les contaré algo de mí.

 Nací el 17 de febrero de 1976 aproximadamente a las 3 horas de la madrugada según testigos de la época, porque yo era muy joven y honestamente no lo recuerdo... Así entonces si esta editorial se aprueba y publica antes de esa fecha continuaría teniendo 44 años.

Casi veinte años más que Dimash.

La vida me permitió conocer grandes y apreciados amigos como así también codearme inevitablemente con traidores, delatores y cobardes; tengo amistades diseminadas en varias regiones de mi país e incluso algunos que han emigrado al exterior. Abarcan todas las edades y un amplio espectro de ellos son más jóvenes que yo.

Con la experiencia que me otorga la adultez me veo, no en la obligación, sino en la necesidad de compartir con mis amigos de menor edad sugerencias desde el amor, el ejemplo y la palabra.

Y si bien resulta admirable que Dimash transporte en su persona el bagaje de virtudes éticas que todos conocemos, lo más llamativo es que en su corta edad pueda pronunciarse en esos términos, mediante valores tan fuertemente vinculados con lo fraternal y lo amigable ¿verdad?

Una de las primeras características que atrajo mi atención del fandom Dear fue esa correspondencia que enlazaba a toda la comunidad:

1) el amor hacia el artista (a su obra, a su persona) y como fruto de esa experiencia, el afecto y la sensibilidad hacia aquellos que transitaban una misma “locura”

2) el ejemplo motivador que se desprendía de la figura de un artista que revolucionaba el concepto de reciprocidad entre cantante y espectador, ya que esos valores además de representar una inusitada satisfacción en su público también le identificaba.

3) las palabras de respeto y cariño que partían de Dimash hacia sus Dears y que éstas a su vez devolvían al propio intérprete y hacían circular para manifestarse entre cada integrante del universo Dear.

Pues bien.

No debiéramos de perder estos atributos.

Cada fandom tiene sus diferencias, algunos casos son más evidentes o incluso vehementes que otros (créanme que hablo con autoridad porque conozco varios) y que estas discrepancias surjan en la comunidad Dear es absolutamente normal.

Lo saludable sería que a pesar de ello esta comunidad lograra continuar diferenciándose aun en cuestiones que pudieran concebir desacuerdos para evitar la transformación de un “punto de vista” distinto… en una disputa innecesaria.

Puedo comprender la discordancia pero no la amonestación, ni en un sentido ni en el otro.

Ejemplo: tanto quien decide apoyar a Dimash en cada “Request” como quien prefiere abstenerse tiene sus razones. Cotejar las diferentes posturas sin el añadido extra del fanatismo obstinado nos prevendría de hundirnos en las profundidades de la intolerancia.

Dar a conocer nuestras variadas perspectivas nos permite asimilar mejor la dinámica que parte del corazón y las ilusiones de cada Dear con el cual no coincidimos ¿y saben por qué? Porque como ya dije en una editorial pasada aunque caminemos por veredas opuestas vamos en un mismo sentido y con un mismo destino en mente: la divulgación del talento de Dimash.

O cuando menos la satisfacción de escuchar su voz.

Simple.

Opinar desde la sensibilidad que caracteriza a este conjunto de admiradores nos libera de auto censurarnos siempre que tengamos la capacidad de respetar las posturas disidentes. Porque estoy convencido de que TODAS las voces deben ser escuchadas para una mejor comprensión de la evolución del fandom Dear.

  

Un Ida y Vuelta con Dimash

Son varios los motivos que distan a Dimash de los artistas que ocupan el mainstream actual (tendencias dominantes), los cuales pueden jugarle a favor o en contra.

a) Realiza junto a un grupo de amigos y familiares una labor de auto gestión: compone, arregla y ejecuta su música o supervisa cada uno de estos aspectos, participa en la dirección de sus videos y elige sus vestuarios entre mucho otros factores que lo posicionan dentro de una producción artística integral.

b) No depende de ninguna discográfica o productor musical ajeno a sus intereses.

c) Interpreta la música que a él le place sin limitarse a los estilos convencionales ni tener que estar pendiente de ellos.

d) Otros solistas o conjuntos ejercen su oficio detrás de una estela artística que viene trazada en algunos casos desde hace muchos años.

Dimash es un artista autentico que se inventa a diario a sí mismo porque en su creación evita la repetición o la copia de patrones musicales ni vocales preestablecidos   

Es único como otros grandes del pasado.

Como se trata de una tarea ambiciosa en Argentina utilizaríamos la expresión “le tocó bailar con la más fea” que describiría cuando una situación es de difícil manejo o de ardua gestión.

Pero se destaca en esta operación que el común denominador es un individuo seguro, confiado en sus virtudes y en el círculo de los que lo aman y apoyan.

Porque alimentan con su amistad los sueños que idealizan en su porvenir.

 Dimash es muy joven, es un hombre de condiciones extraordinarias que como todo ser humano que habita esta tierra está supeditado a errores y aciertos, y por lo tanto necesita del sostén (para apuntalarlo o para guiarlo) de quienes lo admiramos exentamente de la óptica que pudiésemos tener sobre un mismo asunto.

Y en la posibilidad que tenemos de aprender sus enseñanzas también debemos asumir una postura de igual importancia: aprender de nosotros mismos para aceitar los engranajes de un fandom fresco y en expansión.

Y desde la sapiencia que naturalmente debiera representar a la gran mayoría de adultos que componen la comunidad Dear tendríamos que manifestar nuestra admiración a Dimash con el amor, el ejemplo y las palabras que utilizaríamos para comunicarnos con un joven amigo que comparte sus ilusiones con nosotros.  

Para que Dimash también asimile de un público sabio y ejemplar.

 

Gracias a Carmen Sandoval por la sugerencia de esta columna y al canal de Youtube de Eva Gennady por compartir esa maravillosa reunión de Dimash con los niños de la Aldea S.O.S. con el agregado de subtítulos en inglés.

Cada palabra expresada en esta columna representa una visión personal de quien les escribe y están confeccionadas con todo el respeto que merece la figura de Dimash, sus colaboradores y cada persona que forma parte de la comunidad Dear.

Y recuerden: que pensemos distinto no significa que estemos enfrentados…

Los esperamos en la próxima. ¡Saludos Dears!

Foto de Personas creado por jcomp - www.freepik.es

lunes, 8 de marzo de 2021

EL AMOR DE MI VIDA SIEMPRE TUVO CARA DE MUJER - Por Carlos Rivadeneira

 





Siempre una sugerencia femenina, siempre una dulzura expresiva, siempre un poema extraordinario y un misterio por resolver.


La primera, con la sapiencia de mi tierra, labró cada palabra de mi vocabulario, regó con agua cristalina de las alturas las creencias de mi corazón, depositó las semillas del conocimiento en mi imaginación y con el toque preciado del amor, fabricó la templanza de mi espíritu con virtudes.


La segunda, a pura belleza enamoró al arte y prolongó en mi ser su hermosura, su voz celestial contagió a la mía y dulcificó mi timbre, mi vocablo y mi decir; su expresividad se apoderó de mis manos para rozar el aire, de mi vista para escudriñar las emociones y de mi garganta para liberar prodigios.


La tercera, con el impulso de la juventud, amplía los horizontes con los dones adquiridos, en su andar grácil hacia otras vocaciones humanitarias.

Mi orgullo, mi amor fraternal; preciosa y lozana como una Rosa, gravita en sus pétalos níveos la esencia heredada de las mujeres que un día la soñaron.


Y porque puedo apreciarlo en cada sonrisa, cada lágrima, cada aplauso, cada palabra, en las expectativas y en los deseos, en cada rincón del mundo entero, 

es que puedo decir, que el amor en mi vida, tiene rostro de mujer.

domingo, 7 de marzo de 2021

 A TÍ MUJER - Por Angélica Merino


Mujer de alegría inmensa, que con tu sonrisa inundas el alma de quien te mira, no imaginas la fortaleza que transmites, a través, de las palabras que salen de tu corazón.

 Eres pura y transparente como el viento, delicada como el pétalo de una flor, pero fuerte como un roble y poderosa como un ventarrón, Capaz de tejer sueños e ilusiones en tu pensamiento y hacerlos realidad con el poder de tu interior. 

Tú instinto te hace ser precavida y sensata, pero a la vez intrépida y valiente, los valores y principios que cultivas, te convierten en un ser especial, ante la mirada del mundo que te rodea. Tú valor es incalculable, tanto, que ni el diamante más valioso del mundo entero se puede comparar contigo. 

Si alguna vez te sientes abatida y que no puedes más, Sé cómo el ave fénix, renace, vuela, vibra, disfruta y vuelve a vivir intensamente, con esa pasión y amor que te caracterizan¡¡ Que nunca se apague tu sonrisa, que nada te detenga, sin importar las adversidades de la vida, sigue adelante, con la convicción de que eres el ser más hermoso y maravilloso de la creación.


 Felicidades por ser una gran mujer¡¡¡¡



Por: Angélica Merino  (Dear de México)

sábado, 13 de febrero de 2021

Sueño de amor - Por Carlos Rivadeneira


 


¿Dónde lo encontraría?

¿La aguardaba en la orilla de un sueño?

¿O quizás bajo el alero añil

del crepúsculo de sus fantasías?


Salió decidida a buscarle.

Caminaba sobre médanos azules iluminados por candiles estelares y a cada paso de sus pies descalzos nacían huellas, que al poco tiempo desvanecidas dormitaban sin un recuerdo a cuestas con el barrido de la suave brisa nocturna.  

A lo lejos una sombra sobre la arena quebraba la ilusión marina del entorno y relucía como una botella portadora de un mensaje a la deriva. Al acercarse, las estrellas parpadearon y la luna ensanchó su rostro en una radiante y pálida sonrisa para indicarle con claridad espectral su hallazgo.

Era una flor.

Al tomarla entre sus manos un canto sutil como el gorjeo de un pajarillo enamorado surgió de sus pétalos y atrapada en esa melodía triste sintió que el aire salobre del mar le inundaba los sentidos y la transportaba.


El mar se retraía hacia el horizonte turquesa

y regresaba cargado con misterios para obsequiar.

De perlas le ceñía la cintura y los pechos

y con sortilegio de las profundidades le ungía las piernas.


En un mundo ralentizado, el movimiento grácil de su cuerpo ondulaba entre el coqueteo de los rayos solares y la transparencia verdosa del agua. El tono de su piel se ruborizó ante los corales que  cortejaron su arribo, las corrientes submarinas le desenredaron el cabello, las algas le adornaron sus brazos con ajorcas purpuras y su frente con diademas doradas y ataviada para un encuentro ceremonial se sumergió por un espiral burbujeante.

Otra flor la aguardaba.

Una voz dulce, femenina e hipnótica cual el canto de una sirena, brotaba de su pistilo y la sedujo la irresistible atracción que le propuso un nuevo hechizo vocal, paradigmático y sensual.

Con un segundo tesoro recogido ascendió hasta que el sol la besó en los párpados y sus ojos abrieron a una nueva ilusión.


¿Tendría la altura de las montañas?

¿Sus manos delicadas rozarían como el viento?

¿Tendría su espíritu libre el afán del águila?

¿Y su hombría de bien la sabiduría ancestral de la tierra?


El viento, arremolinado bajo su cuerpo, le facilitaba el peregrinaje de una pendiente a otra más escarpada. A su alrededor las aves inquietas tejían símbolos al sol en un vuelo premonitorio que la exhortaba a detenerse y a sus pies las rocas se estremecían con un soneto místico que la madre naturaleza susurraba desde las entrañas del inframundo.

Descendió a una superficie agreste que amortiguó su peso donde la recibió el volcán orgulloso de su corpulencia y con el pecho henchido a punto de expeler el calor de sus intestinos agitó el terreno circundante con la advertencia de la erupción.

Una tercera flor intercedió por ella.

En su color escarlata latía la potestad de la tierra y con el bramido potente de su estambre, en la emulación de un arpegio cósmico que se abriese camino en el bullicio de una tormenta, doblegó las intenciones y las fuerzas de la creación.

La energía liberada destruyó a los espíritus que habitaban en la caldera del cráter, y la flor junto a sus hermanas y la caminante continuaron hacia otras pasturas.


El tañido de las fibras del alma,

la danza ardiente de las emociones,

el arrullo de un cuerpo celeste,

el final de la búsqueda…


De un prado brotaban hebras exquisitas que liaban sus extensiones a la estela que abandonaba su caminar bajo el influjo de luciérnagas de lapislázuli que le revelaban el sendero y mariposas esmeraldas revoloteaban alegres impulsadas por los suspiros que afloraban de sus labios. Un resplandor de polen magenta flotaba en brazos del aire al compás de un instrumento de cuerdas sobre un campo de flores que aguardaban su llegada.

Y a una cierta distancia, sentado bajo el plenilunio, Dimash le sonrió.

En su oscuro cabello brillaban exóticas constelaciones que acentuaban la belleza de sus rasgos, sus ojos revelaban secretos que sus manos atrapaban acariciando el espacio y el destello del cosmos amoldaba a los elementos en la reverberación de su voz.

Ella se aproximó embelesada para entregar sus recientes posesiones. Él tomó las flores, besó con amor sus manos y acarició el contorno de su rostro para luego despedirse en medio de una composición floral que lo elevaba hacia una prolongación de ese romance sublime e invariable.



…..



Se despertó.

Tenía una larga jornada por delante pero confiada en sus energías repuestas se preparó un rico desayuno.

Sorbía una taza de café con la mirada extraviada y a pesar de sus esfuerzos no lograba recordar lo que había soñado aunque una sensación placentera le recorriera el cuerpo.

Era un día especial y quizá el destino le tenía reservada una sorpresa y ¿por qué no? un profundo y verdadero amor.

Era una soñadora y en su corazón una renovada certeza le indicaba que... El amor es Como un Sueño.


…………….



Resulta difícil definir lo que uno siente al estar enamorado.

De hecho sin estarlo, es posible abrigar amor hacia actividades que pudieran relacionarse al altruismo, las vocaciones o la frivolidad y podrían llegar a explicarse con fundamentos varios que, probablemente, resultarían válidos.

Las expresiones artísticas, el entorno familiar y las aficiones también tienen un lugar entre la ternura y la pasión que el amor provoca y están más próximos a una comprensión popular.

Sin embargo en el podio de los misterios afectivos de compleja ilustración (compartido según mi experiencia con el amor por los hijos) se encuentra el amor romántico.

Para todos aquellos que no encuentran las palabras que se precisan para explicar eso que se siente por la persona que aman, les dedico este relato.

Y para quienes como la Dear que lo protagoniza, encuentran en cada mañana un motivo para soñar con el amor deseado.


Desde La Era Dimash les deseamos un feliz día de los enamorados.

Los esperamos en la próxima columna, ¡saludos Dears!